¡Sumérgete en los archivos!


  • Túnez: las elecciones probeta de la Primavera árabe
  • El estado epicentro de las revueltas populares en el mundo árabe afronta los primeros comicios democráticos nueve meses después de la caída de Ben Alí.


    Panel electoral en una calle de la capital tunecina.

    Nahda, partido de corte islamista moderado, parte como gran favorito en unas elecciones marcadas por el desgaste de los partidos seculares, la dispersión del voto de izquierdas debido a la falta de consenso entre las diferentes formaciones progresistas del Frente 14 de Enero y la gran desafección y desconfianza que reina entre los jóvenes.

    Tras nueve meses de sempiterna primavera ha llegado el momento de cosechar los frutos de la siembra revolucionaria. Los miles de tunecinos que se alzaron y forzaron la caída del régimen de Zine el Abidine Ben Alí después de la inmolación del mercader callejero Mohamed Bouazizi, tienen el domingo 23 de octubre la oportunidad de sentar las bases de un estado democrático. Son 110 los partidos legalizados y aproximadamente 81 las formaciones que aspiran a escaños en la asamblea nacional constituyente que acometerá la tarea de redactar una nueva constitución y convocar elecciones parlamentarias y presidenciales. A los comicios concurren cerca de 10.000 candidatos adscritos a 152 listas, el 20% de ellas encabezadas por mujeres.

    Túnez, equinoccio de la Primavera Árabe, es de nuevo centro de todas las miradas. Los países occidentales que avalaron desde un principio la revuelta popular, entre los que destacan Estados Unidos y los miembros de la UE, así como los estados que siguieron la estela tunecina, como Egipto y Libia; están a la expectativa de ver qué ocurre en esta especie de experimento democrático. Tras 24 años de régimen benalista, la formación islamista moderada de Nahda parte como clara favorita.

    Poco ambiente electoral en las calles
    Salvo el reparto de algunos panfletos propagandísticos por parte de jóvenes ataviados con camisetas y gorras de sus partidos, el ambiente electoral que se percibe en la avenida Habib Bourguiba, arteria principal de la capital, es prácticamente inexistente. La estricta legislación que pretende garantizar la equidad entre las diferentes formaciones que concurren a los comicios, ha relegado la actividad de campaña a los paneles situados en determinadas calles de la ciudad y a los meetings en salas cerradas.


    Puerta a puerta del Nahda en Hay Tadamun.

    En cambio, en barriadas populares del extrarradio de la capital como Hay Tadamun, sí se percibe una mayor actividad de campaña tanto en las pequeñas sedes de los partidos como en el puerta a puerta que están realizando para presentar su programa a los ciudadanos. Quizá el entusiasmo vaya in crescendo a medida que se aproxima el domingo, pero a día de hoy, el ambiente que se percibe es excesivamente comedido si se tiene en cuenta la trascendencia histórica de los comicios.

    Nahda, principal favorito
    “Democracia e islam. Este es el modelo que queremos instalar en Túnez y que a su vez sirva de referente para el resto del mundo árabe”, explica Said Ferjani, miembro la oficina política de Nahda,que significa renacer en árabe. Inspirado en el movimiento de los Hermanos Musulmanes, el partido islamista fue fundado en 1981 por Rachid Ghannouchi. Prohibido y duramente reprimido durante el régimen de Ben Alí, Nahda fue legalizado tras la caída del régimen. Aunque ahora promueve un islamismo moderado tomando como referencia el Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP), la formación de Gannouchi aún despierta cierta desconfianza entre la élite laica e intelectual tunecina, debido a los sangrientos atentados cometidos por algunos de sus activistas en los años noventa.


    Simulación de urna en la sede de Nahda en Hay Tadamun.

    “La religión es importante pero el desarrollo, la economía y la educación, es lo que importa y preocupa al ciudadano. En estas elecciones no importa tanto el número de escaños como la consolidación de una estructura democrática fuerte”, señala Ferjani. Con un discurso comedido y evitando cualquier enfrentamiento directo con otras formaciones, unas propuestas económicas y sociales muy concretas y una estrategia de campaña de ir difundiendo su programa puerta a puerta, Nahda se está haciendo fuerte en los barrios más populares. Además, visitando tanto su sede principal como la de los barrios populares, es increíble ver lo perfectamente preparado que está el engranaje del partido a todos los niveles. Su líder, Rachid Ghannouchi, quizá en un ejercicio de exacerbado optimismo, ha afirmado que esperan conseguir el 50% de los votos. Aunque la fuerza islamista está ganando mucha fuerza en los últimos días, cosechar la mitad de la totalidad de votos parece bastante difícil.


    Said Ferjani en la sede central del Nahda.

    En lo que se refiere a su modelo estatal, Ferjani destaca que “estamos en contra de un modelo presidencialista como Italia o Francia, preferimos el español o el alemán”. Ante la ilegalización de Tahrir, partido fundamentalista y salafista, Said Ferjani, defiende que “no puede anteponerse la religión a la seguridad del estado. Si se comprometieran a respetar las reglas democráticas estamos a favor de una futura legalización”. Ante el problema salafista y la cierta desconfianza que despierte en Occidente, Ferjani trata de tranquiliza diciendo que “tenemos una postura mejor que nadie para afrontar este problema y garantizar la libertad del sistema. Queremos estabilidad para que haya inversiones internas y externas y que la gente prospere”.

    Atacar a Nahda debilita
    Durante los primeros compases de la era postbenalí, el Partido Demócrata Progresista (PDP), supo capitalizar el descontento de los ciudadanos y se erigió como la formación que mejor podía garantizar una transición estable. Fundado en 1983 por Ahmed Nejib Chebbi, un jurista de centroizquierda de ideas económicas liberales, el PDP ha ido perdiendo fuelle a medida que se acercan las elecciones, ya que ha focalizado la campaña más en hablar y desprestigiar a Nahda que en presentar sus propias propuestas económicas y sociales. Con su estrategia bipolizadora entre seculares e islamistas y alertando de los posibles peligros si Nahda accede al Gobierno, lo que está consiguiendo el partido de Maya Jibri, la única mujer secretaria general, es fortalecer y favorecer a la formación islamista de Gannouchi.

    La pérdida de fuerza del PDP puede favorecer a Ettakatol, partido de centroizquierda, al que apoya gran parte de la élite intelectual y de los tunecinos que tienen estrechos vínculos con Occidente. Su líder, Mustafá Bena Jafaar goza de las simpatías del Eliseo para dirigir la Asamblea Constituyente que se encargará de formular y redactar la nueva Constitución tunecina.

    La falta de consenso y entendimiento de los partidos de izquierda que formaban parte del Frente 14 de Enero para concurrir en una coalición a los comicios, sin duda provocará que el voto de izquierdas esté muy disperso y fragmentado. “Hemos perdido la oportunidad de presentar un programa de izquierdas unificado a la sociedad”, lamenta Mohamed Mzem, secretario de organización del Partido Comunista de Obreros de Túnez (PCOT). Desde el punto de vista del político del PCOT, “centrar el debate en la cuestión islamista o laica no es bueno para Túnez, ya que los planteamientos sociales pierden y económicos pierden fuerza y se diluyen”. Los comunistas tunecinos cuentan con la baza de la notoriedad de su líder Hamma Hammami, que vivó muchos años en la clandestinidad durante el régimen de Ben Alí.


    Mohamed Mzem, secretario de organización del PCOT.

    Luchando por captar los votos de izquierdas también se encuentran el reciente formado Polo Democrático Modernista (PDM) y el Congreso para la República (CPR). Entre las fuerzas que forman la coalición del PDM destaca Ettajdid, los antiguos comunistas que a principios de los noventa tomaron un rumbo socialdemócrata. La coalición se ha formado para sumar fuerzas y frenar de este modo el avance de Nahda. Por su parte, el CPR, fundado en 2001 por Moncef Marzuki y cuyos dirigentes vivieron exiliados en Francia hasta la caída del régimen, presenta un programa de izquierda focalizado en la identidad árabe-musulmana y no descarta dar su apoyo a Nahda en diferentes ámbitos.

    Por último, hay que ver que papel y que resultados obtendrán las formaciones creadas por ex ministros de Ben Alí, como Al Watan y Al Mubadara. Muchos funcionarios del antiguo régimen y personas que se beneficiaron directamente de los favores del ex dictador pueden respaldar estos partidos que arrastran las sombras del pasado.

    Ignorar la urnas para emigrar a Lampedusa
    El estado de emergencia que todavía está vigente en el Estado tunecino es una muestra clara del miedo e incertidumbre que se respira. Muchos de los procesos judiciales abiertos contra el propio Ben Alí y su allegados prosiguen a un ritmo extremadamente lento y en el gobierno transitorio todavía permanecen estructuras del antiguo régimen, que no hacen sino que aumentar la desconfianza de la ciudadanía. La revolución no ha conseguido erradicar la corrupción y la elevada tasa de paro.
    Aunque resulte paradójico, muchos de los jóvenes que salieron a las calles de Túnez para derrocar a Ben Alí ahora sólo piensan en cruzar de forma clandestina a Europa. Su situación social sigue siendo nefasta nueve meses de la revuelta y ven en el viaje a Europa como única solución. La desafección y la falta de confianza de muchos jóvenes hacia la clase política hará que muchos de ellos ignoren las urnas. Aunque se puede ir directamente a votar sin previo registro, es significativo que hasta el momento poco más del 50% de ciudadanos se hayan inscrito en los censos. De hecho en Túnez se ha extendido el rumor que el domingo 23 de octubre muchos jóvenes aprovecharán la masiva presencia militar y policial en los colegios electorales y las calles para echarse al mar y llegar a Lampedusa.

octubre

Este archivo pertenece a octubre, 2011.

TAG / CLOUD

#PrimaveraValenciana 7k-Gara AKP al assad Alepo ARA Argentina Balcanes Barcelona BDP Buenos Aires CNT Cultura Elecciones Generales Erdogan Frente Polisario Gaddafi Gara Gitanos Hatip Dicle Hizbullah Inmigración Interviú Italia Joia Magazine Kandil Kurdistán La Vanguardia Libia Mundo música PJAK PKK Presència PYD refugiados rusia siria Sociedad Sáhara Occidental Tango trastornos mentales Trileros Turquía YPG|

  • Portfolio David Meseguer
    octubre 2011
    L M X J V S D
    « ago   nov »
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31